#EspecialBond: Casino Royale

Ante el inminente estreno de Spectre, la que puede ser la última incursión del James Bond de Daniel Craig, hemos decidido hacer un repaso de la última generación bondiana. Desde el Bond joven y certero de Casino Royale hasta el vetusto y falto de facultades de Skyfall. Con Spectre van cuatro películas y casi diez años. Una generación de Bond que deja a la infinita saga en un punto álgido.

Echando la vista atrás, parece casi milagroso lo que pasó en 2006. Casino Royale, tenía por delante un doble reto nada alentador: la osadía de adaptar el debut literario del personaje en las novelas de Fleming, iba de la mano con la presentación de un nuevo Bond que reiniciaba la saga en las grandes pantallas. Si a esto le añadimos que, además, se pretendía reformular el Bond icónico (que Pierce Brosnan había encarnado como un perfecto galán con poca gracia) adaptándolo a una a la adrenalítica acción realista de la generación Bourne, el reto era casi un salto al vacío.

casino-royale-04

“Daniel Craig encarnaba ahora a un Bond se transformaba en un agente atormentado y de alma rota que justificaba al cabrón misógino y que conocía nuestro imaginario”

Sin duda la jugada salió mejor de lo esperado. Daniel Craig encarnaba ahora a un Bond que no sólo se ensuciaba: se rompía huesos y se jodía la espalda y las partes íntimas. Y con el tiempo, también se transformaba en un Bond atormentado y de alma rota que justificaba al cabrón misógino y despiadado que conocía nuestro imaginario popular.

Además de un desarrollo ejemplar que combinaba la acción de explosión y tiros con lo trepidante de una partida de póquer, Casino Royale cumplía con los fans del malvado icónico, la femme fatale, la conspiración a altos niveles (que parece ser, llega hasta Spectre) y las más inteligentes y mordaces frases que de un 007 habían salido en mucho tiempo. Todo ello con una dignísima puesta a punto de la saga que pasaba por obviar las locuras de gadgets y ser realista. Y también por hacer que Bond mordiese el polvo con antológicas escena de tortura hasta alcanzar una explicación plausible de la psicología que le guía y le controla.

Casino_Royale_(115)“Casino Royale aprovechaba un desarrollo entre la acción de explosión y persecución y lo trepidante de una partida de póquer”

Sin olvidar un guión más cuidado que prefería profundizar en los personajes en lugar de convertirlos en algo más que figurantes a los que había que destruir o hacer caso (como en la mayoría de películas de Bond). Así: Daniel Craig cumplía con creces el soportar el peso de una nueva generación, Eva Green es una estupenda heartbreaker (por la que nosotros también mataríamos), y a Mads Mikkelsen le vemos llorando sangre en la realidad.

Se le puede criticar, pese a su eficiencia, el hecho de que la revisión del mito Bond fuese tan cabal o que el salto al vacío de Martin Campbell fuese tan poco alto, y no se ofreciese algún guiño a los fans más allá del oficio. Se le puede, sí, pero es innegable que Casino Royale explota muy bien sus virtudes. Una reinvención muy superior a lo esperado que reiniciaba toda una saga en tan sólo una escena: aquí James Bond consigue su Aston Martin jugando con su suerte. Con la misma con que se juega la vida. Porque poco le importa nada. Porque es James Bond, y en su mundo vivir o morir es sólo cuestión de suerte.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s