Snowpiercer

Llega a (algunos de) nuestros cines ‘Snowpiercer’, una peli de un tipo coreano, que hace típicas pelis coreanas, con actores coreanos, pero que le ha dado un venazo to loco y ha hecho este nuevo film con gente no-coreana, en gran parte. Y hablando de parte, vayamos por partes. snow1_macguffilms

El tipo coreano es Bong Joon-Ho, al que recordarán (si son fans del cine de este país) de otras obras reconocidas como ‘The Host’ o ‘Memories of a murder’ (Crónica de un asesino en serie). Lo que nos trae es una adaptación de la novela gráfica ‘Le Trasperceneige’, escrita por Jean-Marc Rochette y Jacques Loeb.

No vamos a ir de culturetas, no la hemos leído la novela gráfica de Rochette y Loeb, así que llegamos vírgenes a este film. Y no es una mala experiencia, para nada.

Estamos en un futuro distópico, postapocalíptico (¡Scht! ¡Fuera, Roland Emmerich, nadie te ha llamado!). La humanidad ya no puede soportar más el calentamiento global, así que los científicos están en todos y han inventado el cachivache definitivo que devolverá al planeta su temperatura ideal. Pero, no. Todo se va a freír espárragos y el experimento sale como el culo. El mundo entero se sumerge en una edad de hielo, nadie sobrevive a excepción de los pasajeros de un tren.

Esta es la premisa inicial y a partir de ahí todo es una jodida locura. Lo curioso es que, a pesar de ser una novela gráfica de unos franceses, es la típica locura que sólo se le ocurre a los asiáticos (coreanos y japos, mayormente).

Como decíamos, sólo han sobrevivido los pasajeros de un tren. Perdonadme la vulgaridad pero ese tren es la polla. O sea, han pasado 17 años desde el fallido proyecto y el tren sigue en marcha, movido por un motor eterno, y sus pasajeros siguen más o menos vivos. Hay que recalcar lo de más o menos. Porque el tren será el escenario de una batalla, una lucha de clases. Los de abajo, los de la cola, están hartos de vivir en la más triste penuria mientras los de arriba, los de los primeros vagones, viven entre lujos.

Escenas curiosas, escenas bizarras, escenas molonas e idas de olla, muchas idas de olla. Todo con un reparto lleno de caras conocidas como Chris ‘Capitán América’ Evans, Tilda Swinton, Jamie Bell, John Hurt, Ed Harris u Octavia Spencer, a los que hay que sumar a Song Kang-ho, uno de los actores fetiches del director. Desde luego, pese a ser la primera producción que Joon-ho filma en inglés, con actores y dinero norteamericanos (es una coproducción entre Corea del Sur y Estados Unidos), lo que tenemos ante nosotros es un producto de calidad, que entretiene y cuyo ritmo no flojea nunca.

Lo mejor: El desarrollo del film es genial, una locura divertida que, pese a los excentricismos propios de los coreanos, puede gustar a un mayor rango de público.

Lo peor: Como muchas veces ocurre, lo que parece medianamente original e innovador acaba teniendo un final
demasiado convencional que se ve venir de lejos.

Por: @RubenSebas

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s